DESARROLLO ESPACIAL

Esta línea de acción debate en torno a los modelos de desarrollo espacial de América Latina. Identifica las dificultades que se presentan en la construcción de territorios e identifica las oportunidades para reducir las desigualdades y contribuir a mejorar la calidad de vida de la población.

En Habitat II (Estambul, 1996) las discusión internacional se gestó desde el paradigma de la globalización. Hoy resulta necesario comprender que el desarrollo de ciudades en nuestra región es dual, donde conviven en un mismo territorio condiciones “globales” con sectores marginales. Así mismo conviven Megápolis con procesos de decrecimiento de ciudades intermedias o pequeñas.

 

Los procesos de transformación y configuración espacial en LAC son diversos, Las particularidades históricas, sociales, culturales, territoriales y políticas de las diferentes ciudades de LAC, han determinado diferentes modos de producción del espacio urbano que se traducen en diferentes niveles de urbanización y estructuras territoriales en la región. La diferenciación entre países más urbanizados  como Argentina, Uruguay, Chile y parte de Brasil, y países predominantemente rurales como América Central, se enfrenta a procesos recientes de cambio territorial y ‘metropolización’ de las ciudades capitales, generando nuevas formas de segregación espacial (Clichesky, 2000). Dado lo anterior, esta línea propone debatir los modelos de desarrollo espacial en lac, aprender de ellos, y reflexionar sobre algunos temas comunes y candentes.

Las estadísticas demográficas muestran que en la región, de sus 623 millones de habitantes, 165 millones viven en condiciones de pobreza; además, alrededor del 70% de estos últimos reside en asentamientos informales (cepal, 2014). Este escenario plantea que temas como el mercado de suelos y la segregación, ambos claramente relacionados con las desigualdades sociales, y correlacionados con los modos de construcción y transformación de áreas urbanas, juegan un rol central en el desarrollo espacial.

Así, interesa analizar la producción de asentamientos humanos sostenibles, que se constituye como uno de los temas centrales de las agendas locales y supranacionales en las últimas cuatro décadas, incorporando visiones tendientes a construir un hábitat seguro, inclusivo y resiliente. En el año 2012, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el desarrollo Urbano Sostenible, Río + 20, propuso un enfoque holístico del desarrollo urbano, orientado particularmente al acceso a la vivienda, otorgando prioridad a la renovación urbana por sobre la extensión territorial a fin de aprovechar el acceso a infraestructura y servicios existentes.